El abrigo de la sierra

Mientras por el valle del Ebro remonta la luminosidad mediterránea, la cercanía al Atlántico supone un influjo fresco y húmedo. En la Rioja Alavesa se unen dos influencias climáticas muy diferentes, en una conjunción muy propicia para el viñedo y la calidad de los vinos. 

Por su posición geográfica en la vertiente sur de las sierras de Cantabria y de Toloño, el viñedo de la zona está protegido de los vientos fríos del norte.